Hoy quería hablar sobre La familia Bélier, una comedia que arrasó la taquilla francesa y que tuvo a la crítica embelesada durante el año pasado y parte del anterior, la realidad, como suele ser habitual, es más mundana.
La familia Bélier

Y a todo esto, apenas hemos dicho de qué trata. Pues bien, la familia Bélier es una familia sordomuda que vive en una pequeña granja en un pueblecito francés, tienen un hijo igual que ellos, sordomudo, y una hija adolescente que sí es capaz de hablar y oír, y que por tanto es quien ejerce de traductora y de nexo con el resto del mundo; trabajo que se intuye agotador y que el personaje confirma. Para darle un contexto de bondad y valores, el personaje del padre se presentará a las elecciones del pueblo para ser elegido como alcalde y luchar por los derechos de los demás granjeros del pueblo; y eso qué supone: pues más trabajo para la hija, que siente como el peso del mundo recae sobre sus hombros.
Seguimos con los valores, esta vez la hija, siguiendo al conejo blanco (un chico guapo), acaba apuntada a la asignatura de canto, donde un profesor fracasado y borde le hará ver el talento que tiene dentro y le ayudará a mejorar para que estudie en una academia especializada en París. Aceptar implica dejar la granja, abandonar el nido familiar. Dilema moral planteado. Aquí nos encontramos al personaje del profesor, persona huraña, maleducada, prepotente, y que siente que está desperdiciando su tiempo dando clases en un colegio, pero que a pesar de todo tiene un buen corazón.

Luego le añades unas gotas de amor adolescente, unos padres que obviamente no quieren perder a su hija, el angustioso lema existencialista de
estás condenado a elegir, sabiendo que lo que eliges no son un par de zapatos sino una decisión que puede marcar tu vida; y algunas cosas extra como el hijo y la amiga de su hermana, pues ya tenemos todos los ingredientes para crear una típica peli navideña.
Veamos un vídeo de su éxito "Je vais t’ameir", que aparece en la historia como parte de la trama amoros,a pero no pondremos la escena de la peli, pues resulta algo empalagosa, y pondremos un vídeo que aparece en internet con un baile coreografiado de pareja muy bonito, y como el blog pretende mostrar todas las manifestaciones artísticas (aunque solo hablo de música, cine y poesía) pues me ha resultado mucho más interesante para compartir. No sé quién lo rodó, pero uno que su nivel de baile se limita a realizar movimientos espasmódicos en cualquier club nocturno tras varias cervezas, no puede sino admirar estas cosas.
La letra es un tanto hiperbólica y utiliza muchos elementos imposibles para compararlos con lo que sería su amor (luego vendrán los desengaños, las infidelidades y los divorcios, pero eso no impide una letra bonita).
Hasta hacer palidecer a todos los Marqués de Sade,
hasta ruborizar a las putas del puerto,
hasta hacer pedir merced a todos los ecos,
hasta hacer temblar las murallas de Jericó,
voy a quererte.
Hasta hacer arder infiernos en tus ojos,
hasta hacer jurar todos los truenos de Dios,
hasta hacer levantar tus pechos y todos los Santos,
hasta hacer rogar y suplicar nuestras manos,
voy a quererte.
Voy a quererte
así como jamás persona alguna te quiso.
Voy a quererte
más lejos que tus sueños imaginaron.
Voy a quererte. Voy a quererte.
Voy a quererte
así como persona alguna se atrevió a quererte.
Voy a quererte
así como me habría gustado tanto que me hubieran amado a mí.
Voy a quererte. Voy a quererte.
[…].
Historias como está hay mil, pero seguramente los protagonistas no son sordomudos, ¿es ser sordomudo un hándicap para valorar más la cinta?, pues no lo sé, quizás no, pero no podemos negar que todo está bien realizado y colocado, que los fotogramas desprenden encanto, lo cual es vital para asegurar una calidad mínima; incluso el previsible efecto sonoro final que, aunque tópico, se vuelve necesario e imprescindible para dotar mayor credibilidad a la cinta; una escena final en la que es muy posible que se te escape alguna lágrima, sobre todo si has vivido momentos parecidos.hasta ruborizar a las putas del puerto,
hasta hacer pedir merced a todos los ecos,
hasta hacer temblar las murallas de Jericó,
voy a quererte.
Hasta hacer arder infiernos en tus ojos,
hasta hacer jurar todos los truenos de Dios,
hasta hacer levantar tus pechos y todos los Santos,
hasta hacer rogar y suplicar nuestras manos,
voy a quererte.
Voy a quererte
así como jamás persona alguna te quiso.
Voy a quererte
más lejos que tus sueños imaginaron.
Voy a quererte. Voy a quererte.
Voy a quererte
así como persona alguna se atrevió a quererte.
Voy a quererte
así como me habría gustado tanto que me hubieran amado a mí.
Voy a quererte. Voy a quererte.
[…].
Y para que veas que lo que digo es cierto, pongo el vídeo que supone el momento final de la película, aunque el efecto mencionado no aparece; y sí, es el final, pero tampoco es un final sorprendente ni inesperado, es el final lógico de la historia, así que tampoco se revela nada.

Película familiar que se deja ver muy bien, tiene escenas divertidas como la consulta al ginecólogo, o las dificultades de la hija por realizar traducciones "aptas" para la vida política, pese a todo, como comedia, Francia ha hecho cosas mucho mejores como La cena de los idiotas o Bienvenidos al norte; demasiada publicidad para un producto más bien normalito. Pese a todo, la recomiendo.
LA CANCIÓN ME PARECE FABULOSA, EL ARGUMENTO DE POR SÍ NO ME INCLINA A VERLA, ESO QUE SEGURO QUE LA CONSIGO. LA VERDAD ES QUE EN OCASIONES SI EL CANTANTE O ARTISTA ME GUSTA MUCHO, TRATO DE NO PENSAR EN SU IDEOLOGÍA, ASÍ ME PASA CON LARS VON TRIER, CUYA PELÍCULA MELANCHOLIA ME CONQUISTÓ. Y JULIO Y RAPHAEL ME ENCANTAN, NO PUEDO PASÁRMELA SIN HEY O SIN "CUANDO TÚ NO ESTÁS". LAS CANCIONES DE AMOR EN FRANCÉS SON MAGNÍFICAS.
ResponderEliminarEl argumento es que es muy sencillito, es una comedia familiar para todos los públicos, pero aún así se deja ver muy bien.
ResponderEliminarLars está loco, es un megalómano, pero es que el jodío es muy bueno, la peli que mencionas te deja con mal cuerpo.
Sí, la verdad es que han sabido vender bien ese producto, sea más real o menos, pero se estandarizado la idea: amor - París - "chansón".