Poesía feng-shui: fuego

FUEGO

Pulsión primaria del vergel nativo,
semilla viva en cálidos parterres.
Rubor de adolescentes amapolas,
al sentir virginal de húmedos besos
que brotan a la aurora en sus abriles,
bajo el albo candor inmaculado.

Se extiende alado el árbol milenario
desplegando sus pétalos de estigmas,
rociados por esperma que a la aurora,
fluye, cual savia espesa que eyacula,
en orgasmo febril de apostasía.

Efímeras pasiones que se extinguen
hundidas por el tiempo que te aplasta y
relega silencioso al ostracismo.

Derrite el sol los pétalos de cera,
castiga el cierzo helado en la garganta
de un mundo adusto y débil, ya marchito.

Tañerán las campanas en las horas
brillantes, cuando el gallo lanzará
maitines cantos de esmeralda hiedra,
incrustando en el vientre la ilusión
que late en las pulsiones renacidas.
imagen simbólica de una flor llameante, una flor completamente envuelta en fuego, o simplemente un fuego con forma de flor
Esta es el tercer elemento de la saga feng-shui, ha tardado más de lo debido porque ha habido que darle numerosos retoques pues el que tenía era una m..., este al menos parece que duchadito, con un poco de colonia, y la barba recortada, pues puede ser hasta decente, aunque ha sido un trabajo duro. Vuelvo los versos endecasílabos sin acentuaciones raras como en Tierra, es decir, nada de dactílicos ni de gaitas, gallegas o de las otras.
Podría explicar el poema, pero no me apetece, sí alguien lo lee y quiere, que deje un comentario y yo le solvento las dudas que tenga con todo el placer del mundo, de lo contrario que cada cual se haga su idea sobre cada verso o palabra. Y por supuesto, también podéis dejar comentarios con lo que os ha parecido, sobre todo sí sois grandes escritores expertos en poesía, pues así se ayuda a mejorar y pulir detalles.

Por último recordar los enlaces a los otros dos poemas de la saga, por si eres nuevo y no los has leído. Agua, que fue el primero, y Tierra, que fue el segundo, y que está en pleno proceso de reconversión.

4 comentarios:

  1. Lo primero, siento haberte tenido en vilo pero ya he vuelto a estos lares y lo prometido es deuda.
    La primera estrofa es un chispazo y las primeras llamas avivándose, encendiéndose a cada verso, la verdad es que sólo por esta estrofa te diré que siento que el poema se acomoda al elemento, las imágenes están llenas de vida y movimiento y, al menos en este punto de suavidad. Lo cierto es que no sabría con qué línea quedarme, creo que siento debilidad por las dos centrales, uno por la rojez adolescente y otro por la humedad tan bien traída.
    En la segunda estrofa el fuego está más fuerte y se percibe cierta consunción (o igual soy yo) en palabras como “estigmas” o “apostasía”, cicatrices, sedición y demás marcas de un elemento capaz de devorar su alrededor… “pasto de las llamas”, se dice. Sin embargo la fuerza vital está muy presente y el juego entre lo vegetal de lo que el fuego nace y la potencia de la eyaculación creando a su vez un juego entre el movimiento y lo estático me lleva a pensar en la hipnosis en la que caemos al contemplar una pequeña hoguera o una llama sola. Es la danza de la llama que, estando en el mismo lugar, no deja de moverse.
    En la tercera estrofa sólo puedo pensar en la hipnosis (quizás antes me he adelantado), aunque la imagen del tiempo que te aplasta no acaba de convencerme… No es que sea una mala imagen o que no me guste, ni mucho menos (no lo es y me gusta), pero creo que puedes hacer más llamas con ella. Lo que te iba diciendo: hipnosis, el tiempo en suspenso al danzar un incendio sobre sí mismo.
    Después veo las llamas consumiéndose bajo la forma de las brasas. Hay un contraste entre el frio y el calor y, probablemente será algo no premeditado, pero siempre que leo escritas las palabras cera y derretirse sólo puedo pensar o en una vela o en Ícaro. El final, marchita la tierra y hecha cenizas es muy apropiado, tiene el ritmo justo.
    La última estrofa es el ave fénix. Me gustan los “cantos de esmeralda hiedra”, se escapa un poco del incendio y recuerda la faceta vital, aparte de darle color (literalmente) a la idea anaranjada. Es como un punto (o una especia de fina llamarada) verde entre tonos cálidos. Renacimiento, vida de las cenizas, es un buen final: los elementos nunca mueren.
    Una vez más esto es solo un listado de mis impresiones la cuales, con mucha suerte, te serán de ayuda o te dirán algo. El poema me ha gustado, y aunque no creo que pueda buscarle una explicación me gusta lo que veo.
    ¡Un abrazo, Poeta Borracho! ^_^

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    Respuestas
    1. Hola Jorge, gracias por el comentario tan en tú línea.

      Más o menos has pillado todo, mi idea era reflejar el proceso vital a través del sexo, primera estrofa el despertar sexual, evocando tardes de campamento, noches con hoguera, la noche, las estrellitas, un poco inocente todo. Para la segunda ya estás en pleno proceso sexual, en tu etapa activa, la sangre te circula, arde, por eso el árbol despliega sus alas y se busca introducir el acto sexual en sí metaforizando los órganos sexuales, de hecho lo de estigmas era más por botánica, que por cicatrices, pero bueno, también vale. La apostasía era despojar el acto de religiosidad sacramental, me gusta mucho cuando se usan términos religiosos para reflejar el rechazo a la religión misma, genera un contraste chulo.

      Pero esa pasión se va perdiendo con el tiempo, la hoguera se va apagando, y en vez de cuatro, o cinco, o más, a la semana pues cae uno o ninguno, hasta que llega la muerte, alas derretidas, el cierzo helado no es un árbol verde, la imagen es mucho más invernal, y el mundo castigado eres tú, pero vuelve a comenzar el ciclo porque hay otras parejas y tal, pero era reflejar y enlazar con lo de esperma y estigma, digamos que se ha fecundado un óvulo, que se ha producido un embarazo, una nueva vida, un nuevo día cuando canta el gallo, un contraste entre el fin y el principio. Las esmeraldas son joyas que tienden a incrustarse en cosas, bolsos, zapatos, o eso creo, así que la incrustas en un vientre y resaltas el poder de un nacimiento que son las pulsiones renacidas. Lo de las pulsiones era por el rollo psicoanalítico, he leído algunas cosillas, sin profundizar, y pensé que quedaría bien el termino, además, es muy utilizado como sinónimo de impulso.

      Muchas gracias por tú análisis.

      PD: esta respuesta la había mandado por privado, pero la publico y así queda mejor.

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  2. Pude sentir el fuego. No requiere explicación. Saludos

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    1. Bueno pues yo ahora no sé si decirte gracias o decirte miau.
      Te digo las dos cosas y acierto seguro :-)

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